Mostrando entradas con la etiqueta anulidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta anulidad. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de mayo de 2021

Ostras! ¡Qué perdido está ésto!/Muchas cosas en este último año/Pasando de todo

 Hola akachanes:

La verdad, no pensaba que volviera a escribir aquí, pero hace poco, y por tener algo de salud mental y no guardarme más dramas en mi cabeza, decidí volver a las andadas y escribir un diario, a la par que un diario de los sueños y de la ley de atracción, y otro para las cosas negativas o que no quiero en mi vida.

La última entrada del blog fue el 12 de diciembre de 2019, y desde ahí, han pasado tantas cosas que como os las cuente en una sola entrada de colapsa el blog, pero no os preocupéis, que intentaré hacer una síntesis de todo lo que ha ido pasando a lo largo de este año y medio.

La verdad, me alegré mucho de que 2019 acabara, porque, sinceramente, entre lo que me pasó con el moro, las continuas discusiones en mi casa y las múltiples tonteras en mi trabajo y en mi ambiente personal, sobre todo el 31 de diciembre, que tuve que pasarlo de aquella manera (se estropearon un par de cosas y encima me llevé una bronca simplemente injustificada sin haber hecho nada), pedí a Dios y al Universo con muchísima fuerza que las próximas Navidades las pasara junto a mi familia, que ya no podía más, que mi vida estaba tomando un rumbo que no me gustaba, y me sentía regular.

Recuerdo que estaba con mis amigos, y nos dijimos a nosotros mismos que el año 2020 iba a cambiar nuestra vida de arriba a abajo: iba a poder promocionar mi música, embarcarme en más proyectos, incluso podría plantearme algún alquiler a corto plazo en un piso para poder así independizarme, y fue de esta forma como comencé el año de muy buena forma, positivo, a pesar de la mierda que tenía que tragarme a mi alrededor, y tonteras laborales con personas que simplemente, se comportaban de manera infantil y me hacían la vida un poco más complicada, pero, pensando yo que muy probablemente, al año siguiente estaría cumpliendo mis sueños, ¿qué me importaba?

Sin embargo, y antes de tener un descanso de 15 días del trabajo, en período de noche. comencé a sentirme muy muy mal, y alrededor de mi, mis parientes más cercanos y amigos también se pusieron muy malos; todos pensamos que se trataba de una gripe, pero toda la semana de noche, comencé a tener fiebres altas, mareos, y llegué a vomitar sangre, recordando que ese día cierta persona decidió usar mi cansancio de ello para indicar que me había pirado antes de lo que tenía que hacer, pero como siempre, decidí ignorarlo, y me puse ya mejor.

Un par de semanas después, el preciado descanso de 15 días, en el cual, y debido a las discusiones en casa sobre mi futuro, debí desaparecer casi todos los días y quedar con uno de mis mejores amigos en casa de su padre, donde tomábamos algo, hablábamos de nuestros sueños y de todo lo que queríamos hacer: viajar, ir a otras partes, conocer personas nuevas, y quién sabe, por fin algún papito u hombre serio para algo más significante en nuestra vida. Celebré mi cumpleaños en febrero, rodeado de mis amigos y en una fiesta maravillosa, y que aún recuerdo, pero poco después nuestras vidas cambiaron para siempre.

Volví a trabajar poco después de comenzar marzo, para, 10 días más tarde, darme cuenta de que nuestras vidas cambiarían en un giro de 360 grados, y nada volvería a ser lo mismo, pues durante finales de febrero, en los medios nos hablaban de una enfermedad de la que no se sabía mucho, pero que había llegado de China, y había sido altamente contagiosa en Italia, vecino nuestro. Aquí no se echaba mucha cuenta, pero de pronto, y justo cuando me incorporé, a eso de un par de días, un brote de contagios se apoderó de nuestro país, y la gente entró en pánico. Yo no soy mucho de entrar en pánico, pero si es verdad que en el trabajo teníamos pocas herramientas para enfrentarlo, y claro, en un trabajo como el mío, en un hotel, de cara al público, hubiera sido muy probable que pasara algo, así que todos nosotros poco antes de dejar de trabajar, llevábamos mascarillas y guantes para no tocar nada, pues se decía que el virus de la enfermedad era altamente contagioso.

La gente, inclusive mis compañeros, estaban aterrados, pues tan poca información, tanta alerta del Gobierno, y además, poner a la gente en tanto estrés, hizo que la gente se volviera loca y fuera a dejar literalmente los supermercados. En el trabajo, todos nosotros estábamos preocupados porque todo parecía ser muy peligroso, y cuando ibas a trabajar en esos días, la policía estaba en todos lados, y me sentía muy nervioso al ver a las personas andar rápido por la calle para quitarse de en medio, como si tuviéramos miedo, como si huyésemos de algo. Cuando íbamos a trabajar, no veíamos la hora de hacer como los demás, y volver a casa sanos y salvos, porque además, el Gobierno decretó un Estado de Alarma, y no había apenas nadie por la calle, y la sensación de seguridad, que ya de por si en mi ciudad es así así, empeoró, o al menos lo hizo para mi.

Cuando trabajábamos, también hubo que evacuar a los clientes del hotel, y me dio especial dolor por una pareja americana (aunque también te digo que si se ven las noticias y ves que España está al lado de uno de los focos de contagio, no vengas hija) que se encontró envuelta en el caos, y hubo que evacuarla para que cogieran vuelos de emergencia a América, porque iban a cerrar las fronteras en unos días, y estaban muy asustados, gracias a Dios que pudieron irse.

Poco después de decretar el gobierno la cuarentena obligatoria para todo el país, de hecho, 3 o 4 días después, nos pedían desde el trabajo (me acuerdo además que fue el último, junto con mi jefe, en ir a trabajar el último día) que nos fuéramos a casa, en una situación en la que no se sabía que iba a pasar con nuestro empleo (en ese momento, me faltaba más de un mes de contrato) y cuándo íbamos a volver, y fue así como comenzó mi cuarentena el 16 de marzo de 2020, creo.

No puedo evitar llorar mientras escribo ésto, cuando en el momento en el que sucedió lo que os estoy contando, ni siquiera me inmuté por lo que pasaba, me limité a irme a casa y pasar lo que hubiera que pasar, pero ahora, cuando te paras a pensarlo, y a pesar de que mi vida en comparación con la de muchas personas, no ha sufrido tantas bajas económicas, porque vivo con mis padres, y la verdad, estar en casa dos meses no me preocupaba (en tercero de carrera no salía en meses de casa), te paras a reflexionar y te das cuenta, de que todo lo que se había hablado el primer día del año, todos esos propósitos que uno de marca tarde o temprano, esas ganas de que cambiara mi vida, de cumplir mis sueños y todo lo que deseaba hacer, como los de muchas personas, se paró.

Nos dijeron en menos de una semana, después de una vida de "después lo hago", "no tengo ganas", "me veo obligado", "quiero hacer tal o cual", "me voy de viaje", "voy a quedar con mis amigos", "voy al médico o a comprar", "visitamos a la tita?", que nuestra vida no podía continuar, que la pusiéramos en pausa, que ahora lo importante era sobrevivir, que no sabíamos lo que iba a pasar mañana, que nuestras vidas habían pasado de ser un estado activo a una cosa que tuvimos que aplazar para ver el día siguiente, una situación de incertidumbre, un "día de la marmota" durante meses en los cuales todos nos agobiábamos hasta el borde del colapso, algunos porque estaban acostumbrados a salir y tomar algo, otros porque queríamos mudarnos o que nuestra vida cambiase y seguíamos en casa familiar, y otros, simplemente, porque necesitaban ver que sus vidas podían continuar y mejorar; sin embargo, en unos 7 días, nos obligaron a pensar en sobrevivir, en irnos a casa y quedarnos allí, esperando a que un día nuestras vidas volvieran, poco a poco, a girar como la rueda del tiempo. Nos metieron un miedo en el cuerpo y un tremendismo psicológico por la mortalidad del virus, y todos estaban aterrados por ello.

Y por eso estoy llorando, un año después, porque justo recuerdo ese "Manuel, Feliz Año Nuevo, verás como este año vas a poder hacer todo lo que esperabas", y que, de pronto, todo se cerrara, todos nos fuimos a casa, y estuvimos dos meses en una situación en la que un país, sin comerlo ni beberlo, y aquejado con la crisis de 2005, con la que venía de los 90s, con la crisis de la sequía, la crisis y la burbuja inmobiliaria del 2008 y de la cual España comenzó a salir 10 años después, pero de la cual no estaba recuperada ni de lejos, dejándonos a los jóvenes un país con sueldos cada vez más bajos y trabajos más estresantes, y de pronto, una crisis que no sólo empeora la situación, sino que paraliza la vida de toda una nación, que se ve privada, no sólo de sus derechos, sino de la libertad, por sobrevivir.

Aún recordaré el día que volví a casa, y cuando salía de trabajo, de camino al bus, pocas personas yendo a toda prisa a casa, y la policía a todo pulmón avisándonos de que las personas que estuvieran en la calle, debían tener justificación, y nos decían repetidamente que nos volviéramos a casa. Cuando me monté en el bus, sólo 3 personas más se montaron, personas que como yo, fueron las últimas rezagadas en recibir el permiso para regresar a casa, y antes de llegar a mi barrio, el bus era fantasma.

Me acuerdo de que antes de bajarme, quise bajar un momento e ir al súper a comprar algo para pasar la cuarentena, pero el conductor, con miedo, me dijo muy amablemente, que dónde vivía, y sin saber si iba a bajar o no, me dijo que me llevaba a casa, que no me fuera andando desde donde quería, que él me llevaba (también te digo que obviamente lo tenía que hacer por reglamento porque mi parada está contemplada en el trayecto jajajajaja pero fue muy amable en decírmelo porque estaba preocupado), así que fui a una tienda, compré un par de cosas cuando bajé en mi casa, y volví a casa.

Los dos meses siguientes fueron un infierno, no porque no esté acostumbrado a estar en casa mucho tiempo, sino porque desde que me levantaba hasta que me acostaba tenía un horario que odiaba, porque sólo después de abrir los ojos, me veía frente al ordenador paterno para ayudar a mi madre, y si no, cada 5 o 10 minutos preguntándome qué hacer, y por otro lado, mi hermana un par de veces a la semana, también pedía ayuda, y acababa por no hacer nada por la mañana porque no tenía tiempo, y como me canso tan rápido, llegó un momento en el que me agobiaba, porque buscaba trabajos, además de que estuve escribiendo un par de libros, pero lo di por perdido al ver que tanto por la mañana como por la tarde estaba teniendo que salir y entrar de mi habitación, y no podía hacer un libro sin estar relajado.

Luego las continuas peleas y discusiones por mentalidades diferentes con mi madre, hicieron que los dos meses que viví la cuarentena se volvieran una pesadilla, hasta tal punto que quería irme pero no podía, porque claro, al estar antes de este estado con libertad para quedar y salir, no tenía que discutir mucho ni tener que aguantar tonteras, pero al estar encerrado dos meses seguidos con una persona que te busca las cosquillas y tú le contestas porque le aguantas poco las pullitas, hace que la situación fuera insostenible, y todos se enfadaran porque nos pedían que lo dejáramos, en especial a mi. Pero a mi no me importa discutir cuando me provocan, porque a pesar de que yo sé que si la ignoro en mi cabeza va a ser genial para mi salud mental, me parece injusto que no pueda dar mi opinión y haya que luchar porque ella ve negro y yo blanco, y somos diferentes, pero gracias a Dios que llegó mayo y comenzamos a salir, poco a poco, y con muchas restricciones, pero pude ver a algunos amigos y descansar, al menos, temporalmente.

Durante el confinamiento y antes, también comencé a practicar la cartomancia y el péndulo, que llevaba ya haciendo desde 2018, y me volví un poquito más espiritual (como para no volverme loco la verdad, necesitaba relajarme de esta manera)

El verano fue bien, aunque a mitades tuve una decepción con un muchacho de Colombia que sólo quería mi dinero, porque después de un tiempo hablando, y diciendo encima que él vivía en Málaga, volvía a España y justo el día antes, hace una llamada súper rara en la que lo pillé pero a base de bien, porque al parecer, el chico tuvo un accidente y atropelló a un padre y su hija, y pedían que yo le diera 2000 euros (que para empezar, cómo sabes lo de euros si eres de colombia?) y que si no, el muchacho iba a la cárcel, porque además el policía decía que este muchacho había dicho que yo era su novio (WHAT?) y yo diciendo que no, que ni de broma, si no lo había visto ni en persona, y al final se llevó un huevo duro, porque desde luego, mi dinero no lo toca nadie. Me decepcioné porque a pesar de ver venir a los oportunistas cuando hablan de dinero, me da rabia que utilicen el hecho de que buscaba o dejaba buscar pareja seria para hacerme daño y robarme, vamos, una vergüenza.

Poco después comencé a tener problemas con un amigo muy interesado, que siempre quería que le leyese las cartas, nos quitaba la comida a un amigo mío y a mi, y para colmo, como digo, era muy machista y tenía unas taras mentales que para qué. Ya el colmo fue que un muchacho de Valencia que quería algo serio, de repente se hace el mongue y no quiere enviar más fotos (porque dice que yo era muy pesado, que no le nacía enviarme fotos, y yo en plan: pues no me fío de un chico al que no le nace enseñarme su cara, y no voy a hablar con un chat, lo siento), y este amigo mío, como era tan egoísta, sólo quería hablar de su vida, y cuando le conté el motivo de mi enfado con el de Valencia, le dio totalmente lo mismo, y siguió hablando de él.....

La madre de mi mejor amiga, que es Vidente, para colmo, me dijo que éste de Valencia no era el hombre, porque además, mentía con su nombre y no le gustaban los hombres, total que cuando lo dijo yo ya lo había mandado lejos, pero no está de más que te adviertan, ¿no?

Ya a este amigo lo mandé a la porra un día que la lió parda, y a pesar de que quiere volver a tener mi "amistad", yo no quiero saber nada de la gente tan interesada, ególatra y convenida, porque además, era un rácano de cuidado, y no estaba dispuesto a aguantar sus tonteras.

Las Navidades de 2020 las pasé con mi familia, pero no pudimos ver a nadie de la familia que no viviera en nuestra casa, así que fueron muy tranquilas, quitando las obvias discusiones y tonteras con mi madre incluso el 31 de diciembre (parece que aquí aún siendo fecha importante siempre da tiempo a pelear un poquito xd)

Este año ha empezado sin pena ni gloria, pero ha ido empeorando: al principio, super ilusionado con mi curso de doblaje, con mis proyectos y todo lo que pensaba hacer.

Pero de golpe y porrazo, y después de mi cumpleaños, como de golpe y porrazo, sufrí un colapso en mi vida a nivel hostia que te deja en el suelo sin poder moverte porque te ha roto los huesos.

Os cuento desde mi cumpleaños, y es que este año, a diferencia de los demás años, que estaba más ilusionado, he estado más apagado, más off, porque veía que mi vida seguía igual que hace un año: en erte, aún con mis padres, todo el día de peleas en casa, ningún momento de tranquilidad, y mis proyectos fracasaban uno tras otro; algunas de mis amistades hicieron de algunas semanas un infierno, o no sé por qué, incluso en mi cumpleaños, sobre todo lo actitud de alguien, me dio la sensación de que mi cumpleaños, mi vida, y mis cosas, ya no giraban en torno a mi, sino que mi propio día de cumpleaños, me sentí incómodo por tener que aguantar situaciones que no me merezco ni siento que me merezca (ya he aguantado mucha mierda para ahora tener que aguantar el dichoso ego ajeno), y al día siguiente, y en una quedada más tranquila, me lo pasé mucho mucho mejor, sin dramas ni tonteras.

Poco después, en marzo y a finales, cuando estaba con mi mejor amiga, hablábamos con su madre vidente, y para sorpresa mía (o no tanto, porque otra amiga me lo ha dicho 100000 veces, y todos los demás también), me dijo que dejara ya de pensar que en las apps de citas u online iba a aparecer el hombre de mis sueños, que si dejaba ya las cosas estas de Internet, dentro de poco, en junio, iba a aparecer por fin esa persona...lo malo es que iba a ser de mi provincia, cosa que no me hizo mucha gracia, pero cuando dijo que era guapo y además, bueno, y le gustaba viajar.......¡QUE ME CASO! jajaja

También me dijo (aunque a ésto no le hago tanto caso) es que lo más probable es que si me voy a vivir fuera de casa al final del año me voy con esa persona que viene, y yo en plan: ehmmm no, que lo conozco poco y quiero tener mi casa para mi un tiempo, GRASIAS! jaja

A la semana siguiente, comenzó el colapso. Al principio, no sabía por qué, pero comencé a dejar de poder dormir (entre 5 y 6 horas, cuando suelo dormir 7 y media u 8), y si no duermo, me pongo de mal humor, rindo muy poco, chillo mucho, y me duele la cabeza, me mareo....y a los pocos días, comencé a dejar de comer, no tenía hambre, y tenía pensamientos muy negativos y autodestructivos en la mente: que si no te llaman para dar clases particulares de tarot o japonés, que si no te ha funcionado este proyecto de cantar, que si el doblaje no te va a dar de comer, que si no te funciona nada y aún sigues así, que si tu familia te anima o más bien se ponen pesados para que estudies un máster, oposiciones, te sigas sacando más títulos de idiomas, pierdas peso, no quedes tanto y vuelta a empezar....

Eso, aunado a que mi madre y yo teníamos discusiones de 1 hora por la mañana en la que me recordaba que los proyectos no iban, que no tenía independencia, que no tenía nada, que si el famoso "tic toc, se te pasa el tiempo, se te pasa el tiempo", "no tienes nada, la gente se mueve, la gente hace muchas cosas, no te pares, no te pares.." hizo que de un día a otro colapsé. Mi vida me exige, ya que no puedo de momento ganar dinero con lo que quiero, que era cantar y las artes, tener una mediación entre mis obligaciones y mis deseos, pero siempre estresado, siempre teniendo que discutir para luchar por mis sueños, pero cada vez más desesperados, porque todo iba demasiado lento, y lo de seguir estudiando, que lo hago sin querer muchas veces, porque no quiero oposiciones, ni quería estudiar un máster, sólo tenía interés en los idiomas, aún sigo en casa en erte, teniendo que ver si algún día me mudaré, y sufriendo la temida abulia, que es en resumen apatía sobre una vida que no quiero y con la cual no me identifico, hizo que colapsara y no parara de llorar, gritar y volverme loco por todo lo que me pasaba.

Además, la llegada de mis gatas a casa hizo que me estresara más, porque mientras que mi familia lo ve como "un compromiso más", yo lo veo como "estoy tan lleno de obligaciones que el día que no me ahogue en ellas será porque vivo a 1000 kilómetros de aquí". Sentía que me hundía en la apatía, el dolor, que nadie entendía mi frustración del mundo moderno, que soy una persona lenta, que necesita procesar las cosas de otra manera, pero nos piden ir tan rápido que, después de mi sueño de cantar, puedo hacer muchas cosas, pero nunca me han preguntado si soy feliz estudiando, o estudiando oposiciones, pero no lo soy, a pesar de que si se obtiene una plaza puedes cantar todo lo que quieras y promocionarte, pero mi cabeza lo ve como que estoy perdiendo el tiempo, que sigo estudiando, que tengo 26 años y nada que quería se cumple (sé que hay gente en mi situación, y que lo entenderá).

Mi amiga por un lado diciendo que andaba en la noche oscura del alma, cosa que no te niego, pero estaba cansado de que la vida fuera tan dura conmigo, y no lo entendía, el por qué todo fracasaba, por qué no le ponía ganas a la vida, por qué no me interesa casi nada, y es que el ambiente en el que estoy no me entiende ni a patadas, y que no, por otro lado, me niego a seguir siendo esclavo de mis obligaciones, por lo que finalmente, decidí mediar entre mis sueños y mi realidad, para, siendo máster, oposiciones, o mis sueños finalmente, pueda obtener mi independencia y descansar de tantas discusiones, justificaciones y estrés.

He decidido hacer un máster en traducción e Interpretación, cosa que me ha gustado mucho, sobre todo la interpretación, pero eso os lo contaré en otra entrada chiquis.


Un besote y nos vemos en la próxima!















jueves, 2 de agosto de 2018

Que de tiempo/Hasta la seta/Nuevo Cover/En Proceso de Gritar

Hola Akachanes! Espero que estéis bien amores!

Porque yo no tanto...

Hace ya dos meses y pico desde la última entrada, y eso que se supone que ésto iba a ser un diario de mi vida xd. Pero lo importante es que estoy aquí ya!

Os voy a contar lo último desde junio. En junio, en compañía de mi hermana, mi padre, y una buena amiga, me enfrenté a la última etapa de mi carrera universitaria: la exposición del TFG.
Tuvo que estar muy bien, porque me pusieron sobresaliente 9, y allí estaba yo, con la felicidad de la persona que ha estado 5 años viviendo en una pesadilla constante, tanto por parte propia, como de las de muchos de sus compañeros, que, por lo que veo, no eran tan buenas personas como te hacen pensar a principios de primero. Me alegro, al menos, de poder pasar página, después de lo que pareció ser un cambio importante, un salir y entrar de gente en mi vida, pero que acabó siendo una encerrona más interna en mi subsconciente.

Quería conocer muchas personas, que me ayudaran a salir de mi bache de hastío vital, pero que me acabaron hundiendo más, por lo que tuve que sacar las garras, y quedarme finalmente solo...

Pero no me voy a poner como el rey del drama que soy; también recuperé a una vieja amiga de aquella época, y con la que seguro me espera un destino incierto, pero mejor que el panorama anterior.

Finalizada la carrera, tenía pensado descansar, y publicar mi libro, el cual, sin comerlo ni beberlo, consiguió casi 160 descargas la primera semana de su lanzamiento. Otro día hablaré de ello, y de los nuevos libros que estoy haciendo para publicarlos, además de mi próximo sencillo, que a ver cuando lo hago porque se me va siempre la cabeza.

Pero de lo que quería hablar antes de que se me hiciese más tarde, es de mi viaje a Cantabria, a Asturias y Zamora, el cual tiene mucho que contar, sobretodo lo que allí pasó.

Digamos, para empezar, que el viaje fue, si bien no lo tenía planeado, un continuo "lagrimal" de dolor, pues desde el primer día, ya me encontraba llorando a chorro limpio.
Comencemos, pues, por el principio, cuando nos hospedamos en Zamora el primer día. Me acuerdo de que antes de ir de viaje, había tenido problemas con Ali, el cual, como no creo que vaya a leer esto, no creo que le importe que use su nombre de verdad. La cosa es que siempre desde los dos últimos meses que hemos vuelto a hablar, casi todo ha sido una pelea por ver quien de los dos iba a ver al otro.

Por si no os lo he contado, Ali y yo nos conocimos hace tres años, cuando, en proceso para ir a Taiwán, él contactó conmigo por una aplicación gay, y lo agregué al Facebook, pero al ver que vivía en Dubái, y encima era de Pakistán, no os esperaréis que la cosa iba a ser muy bonita y armoniosa, no? A nosotros nos enseñan que las personas que viven en esos mundos viven en otra liga (vaya, con lo del tema de la sharia, y los terroristas), por lo que no me fiaba (y a veces me sigo sin fiar) en él. Él pensaba que me lo tomaba a cachondeo, cuando en realidad, era lo contrario: no se tiene normalmente la sensación de conocer a alguien realmente, incluso en persona, y yo aún no lo conocía muy bien, así que era normal que no me fiara de él.

Total, que al final, entre una cosa y otra, acabamos peleados después de llegar a Taiwán, y no nos volvimos a hablar hasta este año, pero se nota que no es lo mismo que la primera vez: ahora está más lejano, y peleamos mucho, porque quiere que vaya a Dubái, y no pienso ir, porque aún no me fío de que quiera sexo o lo que sea, y tengo miedo de que pase algo, la verdad, pero hay algo dentro de mi que me dice que pasa algo con él, no sé por qué.

En fin, que me llevé todo el viaje discutiendo con él, y acabé llorando, porque él se cree que soy un niño mimado, y que no quiero ir a Dubái, pero no tengo dinero, tengo una familia controladora, y, sinceramente, ganas de salvar mi cuello. Pero por dentro, tengo la amarga sensación, de que creo que es él, lo cual no lo sé con exactitud, porque se supone que por sueños premonitorios, me quedan de 6 ha 8 o 9 años para casarme, y vete tú a saber cuándo puñetas vendrá él. Sólo sé cosas acerca de su aspecto físico, y su altura, pero poco más acerca de su rostro. También tengo una pista vaga de su nombre, y es que empieza con A, pero ya está.

La cosa es que me hizo llorar, y mis padres me hicieron llorar aún más, porque el primer día, y en un bar por la noche, mi madre y yo discutimos, como miles de veces antes, sobre mi gordura, que comía mucho (había pedido 6 croquetas normales), y me comparaba (mal, como siempre) con los demás alrededor, pero méate, que cada vez que iba a hablar, me paraba diciendo que no iba a discutir, como diciendo: yo te lo cuento, te humillo delante de los demás, te dejo como una mierda delante de los demás, pero yo no voy a discutir porque obviamente tengo razón y te aguantas, o eres fuerte o te jodes. Consiguió que me enfadara, y mi padre y mi hermana, como si no hubiera pasado nada, me preguntaban si me pasaba algo (no, no me pasa nada, pues claro, por qué iba a esta yo con cara de matarte? Mira que tenía ganas de matar a alguien), y cuando volvimos, la puerta automática del hotel se me cerró, y me hizo un moratón, y yo, que había estado aguantando mis lágrimas un rato, ya no pude contenerme, y con todo mi cabreo, aparté a todo el mundo, y fui subiendo las escaleras corriendo para llegar al cuarto, y cuando llegué a la puerta, y veía que ellos habían llegado, y se estaban despidiendo y tal, abrí la puerta, y la cerré con un portazo, y me fui a la cama a llorar, a lo cual me dijo mi hermana que "no era para tanto, que yo parecía hacer enfadar a mamar por hacer lo que quería", ya era el colmo que había que escuchar ese día: perdona, pero es que no como lo que quiero por hacerla enfadar, es que si tengo ganas de comer croquetas, las como, que luego en casa nunca las pone, y para tres o cuatro veces que como croquetas al año, encima caras largas y charlas desagradables! Anda y que se fueran a la mierda máxima!

Total, que cuando mi hermana se fue a dormir, seguí llorando, y los días siguientes no fueron ya buenos a partir de entonces: cada comida, cada mirada, cada bronca, cada tontería, me desquiciaba, y hacía que perdiese los nervios, y, en el mejor de los casos, hacía que llorase en todos lados: coche, cuando estaba solo, en el balcón del último hotel, en la cama, en el baño...estaba harto de todo eso, siempre igual: no soy capaz de ser seguro de mi mísmo, no soy capaz de ser como soy, de sonreír, porque me amargo en este entorno, siempre controlando, siempre infravalorando, todo desde el punto de vista de la "preocupación familiar"...que horror, que pesadilla de la que no me puedo levantar hasta que me vaya de esta casa...

Ah, pero esperad que ahora viene lo mejor, y es que el día que me echó la bronca en el bar, le dije que ojalá me pudiera ir y no verla más, pero claro, ya tenía que saltar y decir algo para dejarte peor: "pues vete.....ah, que no puedes, que no has traído dinero".

Lo que más odio, es no tener un trabajo y un dinero que me permitan irme de casa..vivir aquí es como vivir en una cárcel que desde fuera parece perfecta, pero que por dentro es una pesadilla psicológica que he tenido que aguantar 22 de mis 23 años. Seré yo, que no puedo aguantar tonterías, y comentarios "extra", pero ya no podía más. Muchas veces estaba en el viaje, y se me olvidaba que estaba de viaje. Me ponía mi mp3, y miraba al mar, a las montañas verdes, a olvidarme que estaba con nadie, a querer desaparecer.

Odio tener que decir que, a veces, cuando estábamos en un puente, o en una montaña, deseaba que hubiera un despredimiento, y me cayese con el puente o parte de la montaña, para no tener que aguantar tanta mierda psicológica, pero al rato, intentaba volver a mis cabales, para, finalmente, rendirme, y acabar llorando de frustración e impotencia.

El viaje se acabó volviendo "soportable", y, cuando por fin supe que era el día de vuelta, estaba feliz, porque sabía que mi vida tenía que cambiar, y comenzar a moverme más por mí mismo...pero de nuevo, las lágrimas no tardaron en llegar: otra nueva pelea con Ali hicieron que acabase llorando de frustración, y acabase pensando que me voy a rendir con el amor: osea, si realmente él me comprendiera, que le importaría volver a venir? No me importa esperarle, pero por qué no intenta comprender que mi situación no es como la suya, que la mía es la de alguien atrapado....

En fin, voy a dejarlo, porque me enervo, pero en fin, espero que no por ésto os creáis que estoy muy loco, solo un poco, pero mejorará cuando me vaya xd

Un beso!

martes, 17 de abril de 2018

Querido Diario/No quiero pensar en eso, pero.../Feria/Los mismos marujeos

Buen martes de feria akachanes!

Supongo que ya después de haber dicho eso, da mucho el cante de donde me encuentro, pero dejaré que lo penséis por si acaso.

Mira que dije que no podría hablaros, porque estoy con el TFG, y con la nueva realización de prácticas, que aún no he empezado por estar siempre con mi amigo hermoso, el TFG, pero supongo que no tengo remedio jaja. También daros cuenta de que esta bitácora la creé con un propósito curativo, es decir, que fuera como un diario en el que me desahogara con cualquier tontería negativa o cosa que quisiera decir, y la verdad, es que el estrés tampoco ayuda a no sentirse como me siento ahora, de recaída de nuevo xd. Ya he dicho que no tengo remedio?

Supongo que también el pensar tanto hace que sea así, pero la verdad, no puedo remediar pensar en demasía. Pero en fin, no me voy a demorar tanto, que al final acabo escribiendo aquí la Biblia y nos quedamos a dormir y todo.

Ayer fui por primera vez a la feria en tres años. Hace tres años, cuando estaba en tercero de carrera, no pude ir porque me entretuve toda la semana haciendo un trabajo cultural, y se alargó a toda la semana, por lo cual al final, fue un chasco el no ir. El año pasado no pude ir porque estaba en Taiwán, y obviamente tenía clase porque en Taiwán no hay feria (aunque si mucha fiesta también xd), así que otro año sin poder ir. Y este año ha estado a punto de pasar lo mismo, porque si no hubiera sido por mi hermana, este año ya era el tercer año consecutivo en el que no iba a ver la feria.

Y por eso fui que le pedí a mi hermana ir con ella y su grupo uno de los días en los que ellos iban a ir(ellos iban a ir casi toda la semana), y sin problemas.
Llegamos a la feria, y si soy sincero, se nota que ya no estaba acostumbrado, y además me había pasado un año en un país extranjero, porque cuando llegué, tantas voces, tantas luces, me confundían y mareaban, cuando nunca me había pasado eso, y ya comienzan los pensamientos perversos en los que ya mi cabeza me dice que es normal, que no pertenezco a eso. A veces creo que mi mente tiene vida propia, y le gusta atormentarme siempre con cualquier tontera.

En fin, que vamos a la caseta de una persona, muy maja por cierto, y allí están algunos de los amigos de mi hermana, que también son muy majos, y con los que pasé muy buena noche. Sin embargo, y a pesar de que todo fue bien, mi mente, como he dicho antes, hace que una mera noche de fiesta, de las que no soy fan ya de por sí, se convierta en una bipolaridad psicológica en la que disfruto pero a la vez sufro tontamente, y aunque me vais a matar por lo que voy a decir, el sufrimiento está más que justificado: envidia. No es una envidia que me mate y me corroe jaja, no soy de esas personas a las que les consume la envidia; pero, hay veces que veo (y me comparo inútilmente) con los demás, aunque sé e intento desesperadamente no hacerlo, y cuando estoy solo parece que funciona. El problema es cuando estás delante de tanta gente y tienes una sensación no muy agradable de no saber cómo has acabado llegando a esa situación, esa situación en la que (mentalmente hablando) tienes que rogar para que te acompañen a un sitio porque excepto dos personas, mis demás amistades (o las extintas) ya no van a la feria, por lo que por dentro, tenía básicamente envidia, timidez (porque vamos a ver, no sé cómo seréis vosotros, pero yo cuando veo a personas o muy poco, o simplemente las acabo de conocer, no es que sea la persona más extrovertida del mundo, y mira que lo intento), orgullo, enfado, felicidad, frustración...y en plan "Cómo se te queda el cuerpo con tanto feeling?". No sé, realmente odio tener que replantearme mi existencia, pero en ocasiones como ésta me pregunto cómo hubiera sido mi vida si hubiera sido de otra forma, si hubiera nacido bajo otras circustancias, si simplemente hubiera tomado otras elecciones en vez de ser tan políticamente correcto, pero sé que si no fuera así no sería yo. Pero aún así, no logro comprender por qué cuando estoy bien en algún mi cabecita dichosa me carcome por dentro y me intenta llenar la cabeza de tanto odio propio, cuando lo único que estaba intentando era reír de vez en cuando, y no entiendo el por qué lo hace...tan difícil es encontrar un sólo momento en el que pueda relajarme y tan sólo disfrutar, sabiendo ya que mi situación no es la mejor? Había veces que me cambiaba la cara en un segundo, y era horrible, la verdad, porque tenía que fingir que no había pasado nada, cuando mi cabecita demoníaca no dejaba de mandar mensajes negativos: que si estás mal, que si no lo estás pasando bien, que qué haces con desconocidos, que si a nadie le interesas..lo típico vaya.

Y lo peor de todo es que después de un par de semanas en las que los únicos chicos que me hablan eran personas de otros sitios, y encima para hacerme perder el tiempo sin querer cosas serias, además de hacerme perder la paciencia, me hicieron estar de nuevo en un bucle negativo en el que volvía a esperar que ese alguien viniera, a pesar de que no sé cuándo ni dónde será, y de nuevo ansiedad, por lo que intenté cortar por lo sano la semana pasada, pero ayer en la feria, de nuevo tuve ese sentimiento de fracaso absoluto en ese tema, y mira que yo iba bloqueado a más no poder, porque ahora sé que ya no estoy preparado para nada, porque no tengo ganas ni de levantarme, contra más aguantar a nadie que realmente no sepa lo que quiere, así que decidí bloquear todos los pensamientos con respecto a ese tema, pero ayer en la feria se volvieron a reactivar, y me hice el duro, pero hoy, entre lágrimas, estoy volviendo a desactivarlos. Odio tener que anular varias cosas que me hacen ser la persona que soy, pero prefiero ignorar a todo el mundo, que pensar que en la feria ningún chico se acercará para hacerte bailar (obviamente uno decente quiero decir, no bailar por bailar, BUENO VOSOTROS ME ENTENDÉIS QUE ME RALLO XD). Pero en fin, sólamente quería haceros saber de que a partir de hoy intentaré sentirme lo mejor que pueda, y lucharé por encontrar una manera de quitarme esos horribles pensamientos que cada dos por tres atacan a mi mente y me vuelven loco en 5 segundos.

Me voy a ir, y espero volver a escribiros pronto. Básicamente necesito ahora un descanso, para descansar de este tema, y con los líos del TFG y tal, espero volver al blog lo más pronto posible, y ya os diré cómo va la nueva vida de anulador de sentimientos xd. Un beso y muchas gracias por leerme. Realmente, incluso aunque leáis un poco por encima, ya de por sí me ayudáis mucho.

Seguimos con el chisme/Hasta el totette/Finales de temporada, o de ciclo?/Un poquico de paciencia, por favó!

 Hola de nuevo, akachanes! No sé ni cómo tengo estos ánimos de escribir hoy, porque estos últimos días han dejado mucho que desear con la ge...