Hola de nuevo, akachanes!
No sé ni cómo tengo estos ánimos de escribir hoy, porque estos últimos días han dejado mucho que desear con la gente, en general, y en específico, con quien ya sabéis. Es más, mientras os estoy escribiendo, estoy pensándome en quitar su foto de mi corcho, porque ahí sólo están las personas más importantes para mi, y se ve que él ya no lo es tanto (bueno, bueno, voy a calmarme, que puede que más adelante se calmen las aguas, pero igualmente, de lo dolido que estoy, voy a quitar la foto de él, creo).
Estos días, como siempre, he tenido que vivir el agobio de seguir esperando a que suceda un milagro a nivel laboral, que haga que por lo menos me plantee las ganas de irme ya de casa de una vez, y además, saliendo todos los días para intentar despejar un poco la mente con estos agobios que hay en casa con mi situación. Pero salir, a pesar de que muchas de esas citas fuera de casa han sido con personas especiales para mi, me han dejado mal sabor de boca, y más que desconectar, he acabado llorando y tirándome de los pelos, para qué os voy a mentir.
No sé si os lo dije, pero el viernes tuve una entrevista y parece que fue bien, bastante entretenida y la gente parecía muy maja, además del hecho de que era una entrevista para inserción laboral, algo que he estudiado y me encanta, la verdad. Estoy a la espera de que me digan algo, y a ver si se dan prisa, porque chica, estoy con unos nervios...
Pero bueno, a lo que habéis venido es a por el chisme, y no me equivoco, ¿verdad? Pues nada, a por ello chicos, que comience la función.
A ver, este finde he tenido varias cosillas, entre ellas un cumple de mi amiga que dividió en dos, para poder hacer más planes (por el tema de la lluvia, más que nada, porque el finde ha estado revuelto), y más planes con otras amistades. Bien, pues después del cumpleaños, que ya os contaré porque no me pude reír más con esta gente, quedé con mis otros amigos, y valiente circo, porque ya estaba la cosita calentita, y sin hablar mucho con él.
Mi amiga, que no se chupa el dedo, lo notó enseguida, e incluso al irnos nos preguntó, porque después de estar allí un rato secamente corté por lo sano, y al irme, dije que me iba con mi amiga, que no tenía ganas de ir con él (obviamente eso me lo guardé para mis adentros), pero me dio tanta rabia la incomodidad que me había provocado.....
Se lo conté todo a mi amiga, lo de que lo pillé con las miraditas pero no éramos capaces ni de mantenerlas, hablamos 0 literal, me sentí hasta incómodo, y yo que sé, luego además que mi amiga y yo nos dimos cuenta (sobre todo al día siguiente) de que volvía a las andadas con cierta persona, cosa que hizo que yo automáticamente perdiera de nuevo el interés incluso en saber de él, como cuando lo conocí y no me parecía para tanto. Pero no lo digo por rencoroso ni por ardido, es por lo que le conté a mi amiga: vale, perfecto, no estás de acuerdo con algo? dime! Qué piensas? Dime, que no quieres más la amistad? DIMELO JOEEEEE pero que ya estoy cansado, porque tuve que callar mi orgullo para no dejarlo solo en muchas ocasiones, la de veces que habré defendido sus malas actitudes, y ni buen amigo eres capaz de ser? Él sí que no es capaz de dejar su dichoso orgullo de lado, y lo peor es que ya me he cansado.
Me da igual: llama, alma gemela, alma kármica, me da igual a estas alturas...cuando la madrugada del sábado al domingo volví llorando y maldiciendo a mi casa, roto otra vez (y esta vez no era por amor, eh?) por querer confiar incluso en un amigo, y me sigo dando cuenta de que no importa lo mucho que me esfuerce, un niño es un niño y un hombre, pues un hombre, y ya me he cansado de correr detrás de un niño al que se le cae la papilla.
Me rendí...me he rendido, pero para todo con él, me pesa ya hasta hablarle, igual que hace meses, cuando lo conocí, y me da pena, porque en el fondo, sé que ese niño tan orgulloso y tan machirulo es alguien con mucha bondad, que aborrece la soledad y no quiere estar solo....pero yo eso lo he vivido, y sé de buena fe que si no eres capaz de hablar de lo que piensas, o simplemente, no es suficiente....para mi sí que ya no es suficiente aguantar hablar a alguien a quien le da igual que le hable, porque esta vez, me elijo a mi, a mi futuro prometedor, y a mi corazón, que estaba bien sin nadie hasta ahora, y sin ganas de jaleo. Tengo cada día más claro que el desinterés hasta para las amistades es mucho más visible que el interés, y esto ya para mi acabó.
Y lo peor de todo? Que definitivamente el domingo volvimos a ver mi amiga y yo como volvía a las andadas a la persona del origen, pero ahí, queridos míos, no me voy a meter, porque es algo que le tocará aprender a él mismo, y nadie le puede ayudar. Agradezco tanto en estos momentos que mi amiga estuviera a mi lado, porque no podría soportarlo. No sé qué me sigue dando tanto coraje: que la siga eligiendo después de todo (y a sabiendas que sé de primera mano que no le caía muy bien que digamos y aún así probó suerte), que no sea capaz de comunicarse, que tenga esas cosas tan raras de frío calor, o que directamente no sepa estar solo y siga cometiendo las mismas cagadas...los hombres son unos bebés.
Después, al irme a mi casa, me di cuenta de que definitivamente habíamos "hecho las paces entre comillas", pero que ya, por mi parte, y hasta un tiempo que pase y que vea que las cosas han mejorado, para mí ha acabado esta temporada. No sé si fue dolor, tranquilidad, optimismo, tristeza o simplemente, resignación, pero escuché mi corazón y le dije: esta vez será diferente, voy a seguir mis etapas y aceptar el hecho de que no fui yo, fue él, y no tengo la potestad de nada más que de ser feliz con lo que tengo y con lo que voy a ser.
Pero, como todo en la vida, la tranquilidad de esta resignación no ha tardado en desaparecer: de nuevo el día de hoy no he parado de recibir señales, pero de ellas, la más intensa ha sido la de consecución de ciclo o 333, 555, o la de separación de almas o llamas gemelas, el famoso 15:15 que no ha parado de salir el día de hoy. La primera vez, fue por su parte...esta vez, ha sido por mi. El universo no para de mandarme ese número, que en resumen sólo habla de: acepto que hay una separación, cada uno ha visto cosas del otro y están aquí para curar emociones y cosas que han salido a la luz. La separación del 1515 no es como la de otras secuencias, sino que es más bien un: esta relación por el momento se va a quedar en standby, ambos tenéis ciclos que proseguir, y llegará un momento en el que os reencontréis, en el caso de que tengáis que seguir este camino.
Sea como sea, me voy ya que es bastante tarde, y quiero estar un rato con mi familia antes de dormir, pero ante todo, gracias por leerme y por estar aquí, un abrazo!