Buenos días!
Vengo hoy de nuevo, aunque con una entrada más corta, a hablaros de lo que sucedió ayer en el comienzo de mi feria. Obviamente el chisme os lo tendré que contar más tarde, otro día para ser sinceros, ya que hoy me voy en breves a almorzar a la feria y dudo que tenga mucho tiempo para elaborar un post muy coquette, así que vamos que es gerundio.
Ayer comenzó oficialmente la feria aquí en mi ciudad; aunque yo ya había ido a ver el alumbrado con el "susodicho" que os conté anteriormente, hoy oficialmente comenzaba la temporada de feria, y este año no promete mucho, la verdad, más que nada por lo que os estuve contando ayer: planes rotos, amistades que se van y vuelven...
En fin, que fuimos por la tarde mi hermana, mi cuñado, una amiga y yo, para luego encontrarnos con otro amigo de mi hermana por la feria e ir a nuestra caseta; sin más, la verdad que bien, pero yo sabía que iba a haber tema más tarde, porque ya el susodicho me estaba diciendo que estaba esperando a su grupo. Yo la verdad, sigo sin saber para qué me paré finalmente a saludad por la noche, cuando, en búsqueda de una amiga, acabé decidiendo ir a visitarle.
Y allí estaba, con alguien que no le echa cuenta, o le da señales confusas, y un familiar suyo, y él sin saber por qué, envuelto en una situación que no sabe gestionar, buscando los ojos de la única persona de ese sitio que lo conocía antes que todos: yo.
No es un hombre de muchas palabras, pero cada vez que las miradas se cruzan, parece que va a estallar una guerra, una tensión que ninguno sabe explicar, o será que ambos leemos los ojos ajenos con profundidad y me aterra verme reflejado en alguien así, alguien que sabe por qué le miro tan profundamente, y él no hace más que recopilar y recopilar docenas de respuestas mias, para cuando acabo hablando de algo, parece que no escucha y justo después suelta una pregunta que me hace cuestionar a qué juega con los demás.
No es que pasara mucho, pero tengo la certeza, y esta vez con pruebas, de que ella y yo nos parecemos demasiado; tanto, diría yo, en algunos aspectos, que me atrevería a decir que a veces esa confusión que tiene se debe simplemente a que yo soy hombre y ella mujer, y no sabe qué hacer, pero como siempre, tendré que ser yo el que se resigne (o más bien, deje ir lo que no es para mi, por mucho que lo piense).
Y no penséis que esto son coqueteos con un chico con pareja, para nada, el sigue soltero y ella también. Ella no quiere en sí nada con él, sólo le gusta que la admiren y la traten bien, pero creo que tiene los ojos puestos en otro chico que quiere conocer, mientras este, que es también muy carajote, está intentando mostrarle su lado más bueno, pero cuando se agota, a quien viene a hablar es a mi, y obviamente no soy el segundo plato de nadie.
No sé si en algún momento volveré a encontrarlo después de la feria, porque aunque me haya incluído en su grupo, aunque él siga insistiendo en quedar y tener esa tensión, a mi cada vez me aburre más, porque sé que no lleva a nada, yo me quiero ir al extranjero por lo menos un año para aliviar mi tensión mental y comenzar de cero, y sé que se va a acabar enfriando, por desinterés mío, porque no soporto a los hombres que no lo tienen claro.
Y no lo digo yo nada más, ¿eh? Lo dicen todos mis amigos, que no sólo han escuchado lo que les he dicho, sino que también lo han visto con sus propios ojos, y no son capaces de entender esa tensión inexplicable entre ambos. Yo querré seguir pensando que es exceso de amabilidad exacerbada, pero por supuesto me merezco un amor bonito, y ya lo tengo: el del hombre que será mi futuro novio o marido.
Lo más bonito que me toca de ser tan espiritual, es que pienso ya que estas cosas simplemente se dan, y tampoco seguiré haciendo un circo de ellas, por lo que cuando pase un tiempo, supongo que la vida volverá a la normalidad, y él, que juraba querer quedarse en mi vida e ir creciendo exponencialmente sin hacer mucho, verá como poco a poco me distancio de él, porque total, me da mucha pereza ya mantener algo que ni él mismo entiende o quiere entender, y yo ya tengo una edad para tener que dar explicaciones.
En fin, en breves me voy a cambiar. Hoy espero que la feria me anime un poco y que pueda reírme como hacía con mis amigas antes, pueda hoy disfrutar del almuerzo, y estar hoy más desconectado de lo que se va a ir de mi vida!
Muchas gracias, como siempre, por estar ahí! Un abrazo y nos vemos en la próxima entrada!
No hay comentarios:
Publicar un comentario